Cuando un niño sufre

Es bueno conocer el sufrimiento como parte de la vida. Nadie escapa de la muerte ni del sufrimiento y hay que enseñar a soportarlo, ofrecerlo y sobre todo vivirlo. 
Pero cuando hablamos de una criatura atormentada, con sus ojitos cerrados y un sufrimiento en verdad demasiado grande, porque cuando se es niño todo es demasiado grande, sin poderlo compartir.... hablamos de una horrenda soledad.
Cuando un cristal se rompe genera un sonido característico, así como cuando se rompe una madera, un hueso o una piedra, pero cuando el corazón de un niño se rompe, el silencio es total. Es algo tan impresionante y hará tal ruido ese silencio que retumbará en todo el universo. porque simplemente ese terrible silencio de dolor es una salvaje y terrible herida en el interior del tiempo. Y ese tiempo pasa más lento para los que padecen, y la angustia y el sufrimiento marcan la piel del alma.

Si no está en tus manos cambiar la situación de los niños que sufren en nuestra patria y en el mundo entero, busca quien trabaja en esta noble tarea y ayúdalo a continuar haciéndolo. 


No dejemos solos a los luchadores.

 

José de Guardia de Ponté

 

 

E-mail: josedeguardia@gmail.com