LA TRAICIÓN

La palabra traición tiene la misma raíz que la palabra tradición. Deriva del latín "trans" (al lado) "dare" (dar) = "tradere" entregar - transmitir; mientras que tradición significa la transmisión o entrega de conocimiento de generación en generación, la traición es la entrega de algo o alguien al enemigo.
La traición va de la mano de la cobardía y por supuesto es lo contrario de lealtad. Quien te traiciona es justamente el que gozaba de tu confianza. La lealtad supone una fuerte dosis de valentía para poder defender al amigo o al compañero.
Luego de la traición deviene el dolor de la decepción.
Y al margen del traidor de la amistad y el compañerismo que hiere el alma está aquel que traiciona al amor, el cual seguramente causa el dolor más grande ya que destruye el corazón del amante.
Pero quizás exista la forma de detectar el mal, anticiparse al hecho, ya que el traidor tiene características detectables, dice un viejo proverbio español: "El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición". Además los traidores por lo general son desconfiados. Conocer a las personas a los cuales le damos nuestra confianza es una obligación de la razón.
Por qué existirán estos míseros mentirosos y engañadores de almas si la verdad nos hace libres, por que desperdiciar el valor de la vida con traiciones si cada segundo es irrecuperable?


Un viejo proverbio chino reza: "del éxito y el fracaso aprenderás a conocerte, de la traición y el dolor aprenderás a perdonar y del amor y la compasión harás de ti una obra de arte".

José de Guardia de Ponté

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