LA VERDAD SUBYACENTE

Por lo general en los pueblos chicos o mejor, en sociedades de mentalidad de "pueblo chico", como en nuestra querida Salta, hay temas que son tabú, o mejor dicho en la expresión ideomática: "de eso no se habla...".
En estas circunstancias, todos saben del tema pero no se trata en público, sólo en núcleos muy íntimos, de mucha confianza y en secreto. Si se lo cuenta de un amigo a otro, va con la consigna: "te cuento esto pero no se lo digas a nadie..." . Como es de entender, esto no se cumple ya que el secreto es como la moneda, pasa de mano en mano como un valor de intercambio, "ya que vos me cuentas un secreto.... yo te cuento otro".
En este sentido y muy a menudo la "cosa oculta" es auténtica, o sea, es verdad; muy raro que una mentira o calumnia pueda sobrevivir de esta manera, ya que justamente lo que se pretende es de ocultar una verdad de carácter vergonzoso o poco feliz.
Y el contraste se marca justamente en esta situación pues la "verdad" no es aparente - es real y muy candente, está en la mente del grupo social pero se mueve en lo privado y es prohibida su manifestación pública.
Antoine De Saint Exupery escribió: "Cada mujer contiene un secreto: un acento, un gesto, un silencio..." porque justamente este tipo de "merequetengues" son de un ámbito femenino muy cotidiano. Eso no quiere decir que los hombres no lo hagan, nada más lejos de la realidad, hay hombres extremadamente femeninos, chusmas diriamos coloquialmente, pero convengamos que es femenino ya que cuando un hombre cuenta un secreto de seguro es fanfarronería, no que en una mujer : es confesión...

Para rematar, Confucio nos dice: "No hay nada más patente que lo secreto, ni nada más tangible que lo recóndito; por eso, el alma noble debe ser cautelosa con lo que piensa y cómo lo dice".

José de Guardia de Ponté

 

 

 

 

 

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